Declaración
Consultoría sin Fisuras

En el ininterrumpido afán de ofrecer un servicio de consultoría que alcance los más altos niveles de calidad, nuestro reto es lograr la influencia y repercusión necesarias para compartir con nuestros clientes las soluciones más apropiadas a sus problemas, sin que para ello medie -necesariamente- el control de nuestra parte sobre la ejecución de tales soluciones. Este es el camino específico del comportamiento del Consultor y al que Peter Block ha denominado Consultoría sin Fisuras.

Alcanzar este objetivo es determinante para nuestra firma. Lo es en términos de mantener el contacto permanente con el mundo científico, ya que las ideas que surgen en el ámbito de la investigación pueden derivar en aplicaciones y comportamientos útiles en el ejercicio de nuestras actividades. Tenemos presente que el arte de aplicar los conocimientos científicos a la invención, perfeccionamiento o utilización de la técnica en todas sus ramificaciones, constituye la inspiración básica que anima nuestra actividad.

La labor de los científicos los lleva a trabajar con la ciencia, la nuestra nos empuja al campo de la tecnología. Sin embargo tenemos la certeza de que existen puntos de contacto entre la ciencia y la técnica. No es raro que los científicos se vean implicados en las aplicaciones prácticas de sus descubrimientos, al igual que en el desarrollo o aplicación de la tecnología, nosotros nos encontramos a veces explorando nuevos fenómenos. Sin creación no hay ciencia y menos tecnología; creemos entonces que perseverar en este tipo de conocimiento es relevante no sólo para el artista, sino también para el cientista y el tecnólogo.

Esta premisa nos lleva a conjugar la inspiración y creatividad en las aplicaciones del razonamiento lógico matemático y el conocimiento de las ciencias naturales, utilizadas con juicio, pragmatismo y agilidad; generando productos sostenibles que superen las limitaciones físicas o técnicas, que consideren su flexibilidad para futuras modificaciones, así como la expansión de sus alcances. Asumimos, igualmente, la importancia determinante que tienen factores como el costo, financiamiento, viabilidad práctica, desempeño y consideraciones estéticas y comerciales; empleando de forma constante la economía y las fuerzas de la naturaleza para beneficio de la humanidad y el medio ambiente.

Nuestra noción de la Consultoría sin Fisuras, implica producir diseños y concretar procedimientos de control de infraestructuras, a los que evaluamos en materia de objetivos, antes de llevarlos a la producción en cadena. Para ello, empleamos entre otras cosas prototipos, modelos, simulaciones, pruebas destructivas y no destructivas, etc., gestionando su calidad y a menudo contribuyendo con la administración integrada de proyectos. Muchas de las cosas que damos por obvias, como escuchar radio, navegar por Internet, viajar por avión y hablar telefónicamente, dependen en mayor o menor medida de la calidad de las infraestructuras que tenemos. La vida sería muy distinta y probablemente muy incómoda, si acaso nos faltaran esas cosas. Una infraestructura de calidad puede promoverse y gestionarse, sin duda alguna, con una consultoría de calidad, una consultoría sin fisuras.

La construcción mental de una realidad o la prefiguración de una solución, sin admitir resquebrajamientos, suele ser una aspiración y a veces una exigencia de nuestros clientes, a ellos les decimos junto a Renato de Fusco que “el proceso histórico del diseño no se basa sólo en los proyectistas, porque al menos un peso similar tienen los productores, los vendedores y el mismo público”.